Blog IC
Del Aula al Rodaje: Una Experiencia Audiovisual Junto a la IC Theatre Company
Esta propuesta surgió a partir de una invitación del equipo de la IC Theatre Company para crear una pieza audiovisual que funcionara como introducción a la puesta en escena de “El Principito”. Desde el comienzo, vimos en este proyecto una excelente oportunidad para integrar un trabajo real de producción audiovisual al trabajo que veníamos desarrollando en clase con estudiantes de IB Film de Years 11 y 12.
Desde el punto de vista pedagógico, el proyecto nos permitía trabajar a partir de intenciones cinematográficas claras y recorrer de manera concreta todas las etapas de una producción audiovisual: preproducción, producción y postproducción. Al mismo tiempo, los estudiantes podían asumir roles específicos dentro del proceso, de forma similar a lo que plantea el Film Portfolio de IB Film, donde no solo importa el resultado final, sino también comprender, documentar y reflexionar sobre las decisiones que se toman durante la realización.
El trabajo comenzó en el aula con el análisis del guion de la obra y una pregunta fundamental: ¿cómo trasladar al lenguaje audiovisual un material concebido originalmente para el escenario? A partir de allí comenzamos a planificar la secuencia, definir los encuadres y organizar las distintas necesidades del rodaje.
Una de las etapas más interesantes de la preproducción fue la visita técnica a la locación. Visitamos el Boeing que se encuentra estacionado en el colegio y exploramos especialmente su cabina, que sería el espacio principal de la filmación. Durante esa visita tomamos fotografías que luego utilizamos como base para elaborar el guion gráfico. Esto nos permitió anticipar visualmente la escena y empezar a tomar decisiones concretas sobre la posición de la cámara, los encuadres y los movimientos de los personajes.
A partir de ese material construimos la planificación de las diferentes etapas del proyecto y definimos los roles para el rodaje. Juana A. asumió funciones de dirección y producción, participando desde la etapa de planificación en la elección del encuadre y trabajando junto a Genaro P., protagonista de la secuencia, en el movimiento dentro del espacio. Violeta C. y Nathalie F. también tuvieron una participación activa como directoras de fotografía y asumieron el desafío de operar y liderar el trabajo de cámara durante la filmación.
El espacio elegido aportó uno de los elementos más atractivos del proyecto, pero también uno de sus principales desafíos. Rodar dentro de la cabina de un Boeing implicó trabajar en un espacio extremadamente reducido, con muy poco margen para ubicar la cámara, al equipo técnico y al actor. Muchas de las decisiones que parecían viables en la planificación tuvieron que reconsiderarse una vez dentro de la locación.
Fue precisamente allí donde la experiencia adquirió uno de sus mayores valores pedagógicos. Las camarógrafas tuvieron que observar, resolver problemas y adaptar lo planificado a las condiciones reales del rodaje. La creatividad y la capacidad para encontrar soluciones dentro de esas limitaciones permitieron alcanzar un resultado final muy satisfactorio.
Otro desafío importante fue el tiempo disponible. Era necesario coordinar las agendas del equipo técnico, de los estudiantes y de Genaro para llevar adelante el rodaje dentro de un período acotado. Esto sumó una dimensión muy concreta del trabajo audiovisual que no siempre puede reproducirse en una actividad exclusivamente de aula: una producción depende también de la organización, de la comunicación entre las personas involucradas y de la capacidad para tomar decisiones dentro de condiciones determinadas.
Una vez finalizado el rodaje, el proyecto continuó con la etapa de postproducción. Al completar el audiovisual, pudimos volver sobre todo el recorrido realizado y observar el proceso de manera integral: desde la idea inicial y el análisis del guion, pasando por el reconocimiento de locación, las fotografías, el storyboard y el rodaje, hasta llegar finalmente a la línea de tiempo de edición y al producto terminado.
Creo que allí radicó uno de los principales aprendizajes de la experiencia. Los estudiantes no recibieron simplemente un audiovisual terminado ni participaron en una actividad aislada: pudieron comprender el proceso completo de creación y reconocer cómo cada etapa condiciona y, al mismo tiempo, alimenta a la siguiente.
Además, tuvieron la oportunidad de vivir una experiencia real de rodaje en equipo, asumir responsabilidades en distintos roles de producción, tomar decisiones, resolver problemas surgidos durante la filmación y trabajar de manera colaborativa para alcanzar un objetivo común.
Este tipo de propuestas permite que muchos de los conceptos trabajados en clase dejen de ser únicamente categorías teóricas y se transformen en experiencias concretas. Preproducción, encuadre, movimiento actoral, dirección de fotografía, planificación y edición adquieren otro significado cuando los estudiantes deben utilizarlos para resolver situaciones reales.
La colaboración con la IC Theatre Company hizo posible precisamente eso: convertir una necesidad concreta de la producción de “El Principito” en una experiencia de aprendizaje audiovisual completa.
Un agradecimiento especial a Juana A., Violeta C. y Nathalie F. por el compromiso, la creatividad y la responsabilidad con que asumieron el proyecto, y al equipo de la IC Theatre Company, especialmente a Cristina y Candice, por invitarnos a formar parte de esta experiencia.
Matías Martínez
IB Film Teacher

